¡Es mucha la diferencia!,  comienzo por explicar el ámbito de acción de cada uno.

Por Astrid Lugo – @maternity_coachteam

La ginecología es la especialidad de la medicina dedicada al cuidado del sistema reproductivo femenino.

Los ginecólogos, por lo tanto, son los especialistas que atienden las cuestiones vinculadas al útero, la vagina y los ovarios. La doula no es personal del área de la salud, no es una matrona o ginecóloga ni hace su trabajo, no atiende partos, no tacta, no manda tratamientos, no hace diagnósticos, no realiza terapias ni las recomienda. 

Las doulas hacemos trabajos diferentes, pero podemos complementarnos y trabajar juntos. Siempre respetando los criterios y ámbitos de acción. 

Como doula es necesario estar informada y actualizada, ya que tengo que proporcionar información, si la mujer lo solicita, para que ella decida de manera libre y consciente.

La doula no recomienda, no lleva a la mujer a su terreno, no aconseja ni interviene en la decisión de la mujer.


Jamás juzgará la decisión de la mujer. La acompaña emocionalmente y físicamente en su decisión. 

A veces se comete el error de pensar que la doula sólo acompañará partos “naturales”, cuando se debe respetar la decisión de la mujer sea cual sea.

Es una persona con carisma, y mucha inteligencia sobre todo con conocimientos específicos para atender y dosificar el dolor con cierta ternura pero a la vez rigurosa para dulcificar un parto de una futura mamá.

Al elegir una doula toma en cuenta lo siguiente:

  1. La forma en la que trabaja.
  2. Cuánto cobra y que incluye.
  3. Si tendrá disponibilidad para la fecha improbable de parto.
  4. Su formación y cómo te sientes con ella.
  5. El feeling es importante tanto para la familia como para la doula.

Cada doula trabaja y cobra de una manera diferente y es algo que la mujer debe hablar con quien decida que la acompañe en el día mas importante de su vida, cuando se convertirá en madre.

Los beneficios de estar acompañada por una doula durante el parto son los siguientes:

  • Disminuye la tasa general de cesárea en un 50%.
  • Disminuye la duración del parto en un 25%.
  • Disminuye el uso de oxitocina en un 40%.
  • Disminuye las solicitudes de una epidural en un 60%.

Cuando estamos en compañía de otras mujeres aumenta nuestra seguridad y generamos confianza lo que se traduce en fuerza y poder.

El parto no tiene que ser la excepción. Entrevístate con una doula y pregúntale sobre sus servicios durante el parto y post parto.

Lcda. Astrid Lugo, Doula, Consejera de Lactancia, Asesora de Maternidad y Directora de Maternity Center @maternitycenter.

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