Buscar empleo es más que una sesión de preguntas con un reclutador y la empresa; hoy en día forma parte de un proceso de competitividad con uno mismo y valoración de dos vías, tanto del puesto al que estas siendo sujeto a evaluación, como el de la empresa a la que aspiras formar parte y que esto sea sostenible en el tiempo para ambos.

Por Gladys De Gracia –  @Gladysadg

Cumplimos en ir preparados con demostraciones tangibles, en cuanto a nuestra experiencia profesional y sí, será la parte fundamental en la que se desarrollará una entrevista.

Smiling mature businessman reaching out for a handshake while sitting at his desk in an office holding paperwork

Por esto, hoy quiero compartirte algunas recomendaciones para esa entrevista laboral que tanto esperas:

#1 Prioriza en tus respuestas

¿Qué quiero decir? Enfócate en responder puntualmente lo que te pregunten, sin dejarte llevar con más información de la que se requiere. Esto denotará seguridad en ti y el dominio de lo que expones. El hablar de más, nos puede llevar a caer en no concretar con la respuesta esperada.

#2 No quejas, ¡no negatividad!

Es simple. Sino existe nada positivo que aportar de nuestro actual o anteriores empleadores, es indicado no mencionarlo. Mantente atenta a generar valor como persona y profesional y denota lo que puedes dar siendo parte de esa empresa a la que estás postulándote.

#3 Investiga y ve más allá sobre la empresa y las personas que van a entrevistarte

Es indispensable que tengas claro, que más allá de obtener ese empleo, te perfiles hacia una empresa alineada a tus objetivos, que seas de valor para la misma y que esta empresa, igualmente sienta que eres el recurso de valor apto para formar parte de su equipo.

#4 Lenguaje corporal sumado a las posibles distracciones ejemplo: celulares.

Aunque no nos demos cuenta, cuando no estamos hablando, seguimos comunicando con nuestro cuerpo. Todo lo que pensamos y no expresamos, con nuestros movimientos y gestos, lo estamos externalizando. Refuerza esa primera impresión, utiliza tus ojos para comunicarte y siempre mantente sonriente. Identifica tus “tics” y evítalos durante el proceso de entrevista. Transmite tu dinamismo y simpatía con tu cuerpo.

#5 Y por último pero no menos importante, ¡llega a tiempo!

Vivimos con tráfico a toda hora y hacia todas partes, y es muy probable que con el optimismo, nos confiemos en llegar a tiempo. Podrás pensar que si llegaste a tiempo,  pero te toca buscar estacionamiento, anunciarte en una recepción, llenar algún formulario previo a la entrevista, en fin. Prepara que tu llegada sea con esos minutos de antelación necesarios y así evitar quedar como impuntual.

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