Hay un dicho muy sabio que reza: “el que no sabe es cómo el que no ve” y nunca mejor aplicado cuando se habla de seguros médicos. Y me encanta recordar otro dicho de Albert Einstein que reza: “todos somos ignorantes, lo que pasa es que no ignoramos lo mismo”.

Por Oris Palacios – @cuarentidiva

Empiezo por comentarles algo que hay que decir y nadie se atreve: para mí y para muchas personas del medio, los seguros de salud surgieron en algunos países del mundo ante la demanda y necesidad de pueblos que quedaron a la sombra de malas decisiones de algunos gobiernos que no han sabido distribuir las riquezas para que la seguridad social llegue a todos los estratos.

Dicho esto no queda de otra que crear un mecanismo privado para ofrecer a aquellas personas, que lo puedan pagar, servicios médicos “de primera” en hospitales privados. Regulados por la autoridad competente que es la Superintendencia de Seguros y Reaseguros.

Es saludable que sepan varias cosas de los seguros de salud en Panamá:

#1 Es super importante saber que ninguna póliza de salud, de compañías serias, y bien establecidas cubre al 100%. Todas las pólizas se manejan con porcentajes, una parte la cubren ellos y la otra es cubierta por el cliente de acuerdo a lo pactado en el contrato de seguro cuando inicia la relación entre ambos.

# 2 Si son nacionales hasta los 40 años no se les hace exámenes médicos, solo se llena la solicitud, se anexa copia de documento de identidad, se domicilia el pago y listo, se manda a emitir.

#3 Si son nacionales y tienen más de 40 años deben igual, llenar solicitud pero la compañía solicita hacer chequeo médico  en clínicas y laboratorios autorizados por ellos y debe ser pagado por el  posible cliente; se anexa copia de documento de identidad y en base a los resultados de los exámenes la compañía se reserva el derecho de aceptar o no al posible cliente.

#4 Si la persona es extranjera de cualquier edad debe hacerse los exámenes médicos y laboratorios que la compañía solicite. Igualmente llenar solicitud, copia de documento de identidad, domicilio del pago y  la compañía se reserva el derecho de aceptar o no al posible cliente.

Evidentemente estos no son los mismos requerimientos que exigen todas las compañías, hay algunas que piden más y otras menos pero en términos generales es lo que solicitan.

#5 Hay compañías que ofrecen seguro médico a niños sin la necesidad de que padre o madre sean los principales de la póliza. Algunas permiten que el niño sea inscrito desde el nacimiento y otras a partir de los dos años.

Estas pólizas terminan a la edad de 18 años (mayoría de edad en el país). Luego de eso deben adquirir su primer seguro como adulto, usualmente les dan continuidad. Vale la pena recalcar que esto es una maravilla, porque muchos padres no cuentan con los recursos para comprar seguro médico para todos pero sí desean que sus niños tengan una cobertura médica y hacen el esfuerzo de comprarlo, usualmente son muy juiciosos y no falta al pago del mismo.

#6 Algunas compañías ponen ciertas restricciones para cubrir eventos no fortuitos el primer año de vigencia. Situaciones pre existentes conocidas por supuesto que se convierten en excepciones o exclusiones.

#7 Ninguna compañía cubre ni gastos por cirugías estéticas, ni operaciones invasivas tipo bypass gástrico o reducción de estómago, ni tratamientos dentales.

Un acuerdo muy importante al que llegaron las compañías de seguro con la Superintendencia de Seguros es que toda mujer debe esperar un período de 13 meses aproximadamente desde el momento de compra de la póliza hasta el momento de concepción de un embarazo, para que el mismo sea cubierto. Y todos se preguntarán, pero ¿por qué?

Les comento que no es tan injusto… Cuando investigamos un poco y nos enteramos de que hubo una época en que se volvió “tradición/viveza/abuso” que algunas damas compraban el seguro únicamente en su período de gestación y una vez que daban a luz y las compañías le pagaban casi todo en hospital privado como unas reinas.

Ellas mandaban a cancelar el seguro y listo. Una total y completa mala práctica, por consiguiente como sucede a lo largo de los siglos; terminan pagando justos por pecadores; porque hoy en día es regulado muy estrictamente.

#8 Existen pólizas para distintos gustos, preferencias y bolsillos. Algunas tienen sumas aseguradas bastante altas con derecho a uso internacional, transplantes de órganos y una serie de beneficios que para mi son ¡wow!, al que pueda pagarlo es la primera que recomiendo porque no sabemos lo que nos depara el futuro.

De ese mismo modo hay algunas con menos suma asegurada, con beneficios básicos y cobertura solo en este país, pero créanme que resuelven en un momento de urgencia principalmente.

En fin, soy fiel creyente de las pólizas de salud bien llevadas y sin vivezas ni por parte de las compañías, ni por parte de los médicos, ni por parte de los asegurados, si todos nos manejamos como personas honradas, las mismas deben cubrir exactamente lo que se pactó en el contrato.

Recordemos que el conocimiento da poder, si usted se toma la molestia de leer muy bien las propuestas, asesorarse con un corredor de seguros honrado, detallista e idóneo y finalmente compra una póliza, no debe haber ningún tipo de queja porque todo está escrito. Si algo de lo allí expuesto no es de su agrado, tiene todo el derecho de no comprarla y seguir buscando algo que vaya de acuerdo son su deseo.

El corredor de seguros idóneo tiene el deber de aclarar todas sus dudas y consultas las veces que sea necesario, de ser así el cliente no tiene excusa de que no se le dijo o no se le explicó antes de tomar su decisión.

Cierro este importante artículo diciendo que debido al estado espantoso en que se encuentran los hospitales públicos de este país y al volumen de personas buscando ayuda médica, que los supera, no existe mejor decisión de vida que comprarse a tiempo desde joven una buena póliza de salud. En la medida que la persona se va haciendo mayor, le van saliendo dolencias la situación se complica para conseguir una cobertura sin excepciones.

Aún así no es tarde, cotice, llame a un especialista corredor que lo oriente, es gratis y sin ningún compromiso, es más fácil de lo que usted piensa y lo va agradecer toda la vida. Si ya tiene un corredor que no es compatible con usted, o no se siente bien orientado pues cámbielo, todo es tan fácil como eso.

Como dice el slogan de una famosa compañía:

“Es mejor tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”.

Si te gustó esta nota, sigue a Oris y consúltale tus dudas @cuarentidiva