Estas últimas semanas han sido de muchos escenarios y ciclos emocionales en simultáneo. Una lluvia de posibilidades en nuestras cabezas, producto de tantos pensamientos que vienen por la cantidad de información que recibimos a través de todos los canales que disponemos hoy en día.

Por Ani Rodríguez – @Proideha

El mundo está cambiando constantemente

¿Y qué haces? Te pierdes en un sinfín de preocupaciones que se quedan en stand by y además que tomes decisiones aceleradas siguiendo a una multitud guiada por el miedo, estrés y fake news.

Así como tú, hay muchas personas que también están viviendo una situación de caos masivo completamente desconocida. Y allí hay dos puntos importantes:

  • Situación desconocida: que se escapa de tu control manejar y debes seguir ciertas normas de conducta para mitigar consecuencias.

Es importante considerar que ante cualquier situación que no controlamos y que no conocemos es normal sentir miedo; también debes saber que no es la primera situación desconocida que vives, a lo largo de tu vida han sido muchas primeras veces y todas cumplen la misma ruta de aprendizaje ante el miedo.

Aquí puedes ver la ruta, con algunos diálogos internos:

  • Caso Omiso: “Esto no es tan grave, está ocurriendo a muchos km de mí”
  • Negación: “Realmente están exagerando, esta situación no es tan grave”
  • Conciencia: “Si hay una emergencia general y debo atenderla, pero no sé”
  • Aceptación: “Está ocurriendo un hecho que requiere mi atención y adaptación”
  • Priorización: “Identificar los asuntos que requieren mi enfoque inmediato”
  • Planificación: “Organizar mi tiempo y actividades, para ejecutar deberes, responsabilidades, ocio, alimentación y demás bajo un nuevo esquema temporal”
  • Ejecución y atención: “Más segura me voy adaptando al nuevo esquema”
  • Seguimiento: “Verifico los ajustes que deba para adaptar realmente a lo que requiero”
  • Control: “Mantengo regulado mi ritmo y rutina al nuevo paradigma”

Luego el ciclo se repetirá ante cada nueva situación desconocida.

  • Personas: es decir, si el mundo hoy día cuenta con 7.7 billones de personas existen 7.7 billones de posibilidades diferentes de ver el mundo, porque cada cabeza cuenta una historia diferente ante una misma realidad. Pero sin irnos del tema de la adaptación al cambio, separemos de manera ficticia a este gran grupo de humanos en dos, los que tienen más habilidades de adaptación y los que de forma más pensada, progresiva y debo decirlo más lenta se adaptan al cambio o las situaciones y estímulos cambiantes del entorno.

Cada uno de nosotros tiene una manera de reaccionar, pero si hacemos un pequeño ejemplo que me gusta compartir para hablar de adaptación…

Imaginemos una persona caminando en el mall completamente activo, lleno de personas haciendo sus compras y diligencias (obvio que esta imagen es pre Coronavirus) y de repente se resbala y cae al suelo estrepitosamente, incluso golpeándose un brazo o una pierna.

¿Cuándo te caes cuánto tiempo te tardas en levantarte?mujer

adaptación al cambio

 

Ante esta situación, hay quienes se levantan rápidamente como si nada y continúan su camino como si nadie los hubiese visto. Están los que esperan que otra persona venga y les tienda la mano para levantarse y continuar. Está el que se levanta sobándose de manera cuidadosa y continúa su camino. así como también está el que se queda allí en el suelo un rato bien sea riéndose, llorando o entendiendo si algo le duele.

Traigo esta reflexión para que comprendas de manera sencilla, que cada uno de nosotros decidimos en cuál de los dos grandes grupos arriba mencionados estaremos. Si decidimos quedarnos inmovilizados, asustarnos, esperar por otros o decidimos actuar de manera proactiva ante las nuevas situaciones que se nos presentan y actuar en consecuencia, con la capacidad creativa que cada uno tenemos para adaptarnos.

Adaptación no es conformismo, no es no mirar las consecuencias, ni ser prevenido. Al contrario es mirar el nuevo escenario que se presenta, identificar los recursos que se poseen y poner en marcha el Plan de Acción que más se adapte a tus prioridades y necesidades.

Es cierto, que el desconocimiento nos puede exigir un espacio de tiempo para digerir lo nuevo; pero también es cierto que dentro de los grandes cambios nuestras civilizaciones precedentes, la adaptación es el punto de inicio hacia el siguiente nivel evolutivo.

Ya lo decía Charles Darwin: “No es la especia más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”

Así que en momentos de cambio, no te dejes paralizar por el miedo y otros estados emocionales; permite que de él emerjan las mejores soluciones a tu situación. Porque tienes la capacidad de ver soluciones ante cada dificultad, sólo si así lo decides.

Si quieres mas información o ayuda personalizada para adaptarte a los cambios fácilmente o para aprender a cambiar tus estados emocionales, nos encuentras en las siguientes cuentas:

@proideha

@anirodriguez.hb