El abuso sexual es una situación en la que una persona, usa el poder para involucrar a una persona mucho menor, en actos de contenido sexual. Esto se hace a través de victimizar al niño o adolescente a través de de la manipulación y el miedo con el fin de continuar su gratificación en secreto. El incesto se trata de un abuso sexual propiciado por un familiar.

En estos tiempos de cuarentena, surgen muchos abusos, y es algo que realmente nos procupa. Nigún menor, ni ninguna persona en general debería verse en esta situación.

Por Rodsella Aragundi – @aragundipsicologa

Cualquier tipo de maltrato afecta inclusive, las conexiones neuronales en el cerebro. Es decir, el maltrato en general a edades tempranas cambia al cerebro y repercute en la capacidad para regular los afectos y la conducta. 

En la niñez se calla por temor, porque el adulto o persona mayor victimiza al niño a través de la manipulación y la amenaza. Es por esto que el abuso se convierte en un secreto que traumatiza. Este temor se instala y luego se tiñe de verguenza y la persona crece guardando esta situación en impunidad.

Señales para detectar un posible abuso:

Las señales que debemos tomar en cuenta si sospechamos abuso son: problemas para dormir, jugar con objetos o juguetes de manera sexualizada, cambios repentinos en su conducta (se vuelve más temeroso o más apegado o se aisla de las personas), regresar a una etapa anterior de su desarrollo (por ejemplo: empieza a mojar la cama).

Ante esto debemos poder conversar con el niño y poder comprender que está sucediendo. No todas estas señales son exclusivas de un abuso, ya que cuando los niños se encuentran bajo estrés pueden manifestar mucho de estos síntomas (por ejemplo: divorcio, muerte o pérdidas, problemas escolares). Pero es claramente un indicio que debemos prestar mayor atención a nuestros hijos y buscar ayuda profesional.

Recomendaciones

Las consecuencias del abuso infantil es que genera trauma, lo cual no permite que el niño(a) tenga un desarrollo emocional saludable. En el caso del abuso sexual, el mismo deja huellas inimaginables. El mismo produce una herida que puede durar toda la vida y se puede manifestar a través de enfermedades mentales. 

De no recibir la ayuda adecuada, las consecuencias de un abuso son la pérdida de confianza en las personas. Y puede llevar a una vida llena de inestabilidad en sus relaciones en sus futuras relaciones o la repetición del abuso.

Cuando se rompe el secreto debe de hacerse con una persona segura (algun familiar o maestra) que proteja la niña o adolescente del abusador. Tiene que ser tomado en serio y hay que denunciarlo.

Es importante que el niño reciba ayuda psicoterapeutica ya sea a nivel privado o a nivel institucional. La recuperación del abuso dura años y entre más rápido se descubra y se trate es mejor para el niño.

Tenemos que enseñar a nuestros hijos sobre la importancia de cuidar nuestros cuerpos y no permitir que alguien los toque de manera que los haga sentir incomodos. Se debe abrir espacio para que puedan expresarnos si alguien les pide guardar un secreto.

La Fundación Unidos por la Niñez (FUN), ofrece tratamiento psicológico para niños o adolescentes abusados con el fin de tener a un lugar a dónde ir a recibir ayuda.

No guardes silencio ante estas situaciones y pide ayuda, escríbele a @aragundipsicologa o a @asisoymujer y con mucho gusto te apoyaremos.