Invierte tu dinero en comida de verdad, es lo primero que te recomiendo que pienses y analices, pues es mejor invertir hoy, en buena comida, comida real, comida de verdad, que en unos años tener que gastar tu dinero en medicamentos y citas al médico. Bajo esta fórmula, comer saludable siempre será la forma más económica para estar sanos.

Por Nathalia Duarte – @masnatural.life

Aunque algunas veces, ¡ojo!, algunas no todas las veces, requiere pagar un precio alto, no podemos tomar esto como excusa, ¿cuales son tus prioridades?

Si estás pagando una letra por un carro nuevo que compraste, pagas una mensualidad para comprar tus artículos favoritos en Estados Unidos, pagas mensualidad para ver tus canales favoritos, vas a restaurantes todas las semanas, no puedes decir que comer sano es caro, simplemente debes analizar, cuáles son las áreas de tu vida en las que prefieres gastar más dinero.

A continuación te doy 10 consejos que te ayudarán a reducir algunos gastos y cómo puedes optimizar tus recursos. Así las cosas, ya no tienes excusas.

Mantén una alimentación basada en plantas:

Este consejo es más personal, y créeme que beneficia tu bolsillo. Las frutas y verduras son alimentos que son baratos. Además, contrariamente a lo que normalmente se dice, no necesitamos una cantidad muy grande de proteínas, por lo que si hasta ahora estabas consumiendo un muy alto contenido de carne, te aconsejo que reduzcas la cantidad de carne y aumentes los alimentos basados en plantas. 

Sé que ahora está muy de moda el tema orgánico, todo el mundo quiere comer orgánico.

Pero esto no es un indicador para decir que la salud ha estado perjudicada por culpa de no comer alimentos orgánicos. Si, el presupuesto no es un limitante, comer alimentos que estén libres de pesticidas, herbicidas, fertilizantes y otros agentes químicos, seguramente sea mejor, pero no comerlos, tampoco te va a quitar la salud. Personalmente no como una alimentación 100% orgánica.

Compra por volumen:

Y si es un alimento fresco que no puedes conservar durante mucho tiempo, congélalo.

Compra marcas blancas:

Puede parecer no novedoso, pero si tu presupuesto es limitado, las marcas blancas son tus aliadas. Lo único es asegurarte de leer la etiqueta del producto, lee muy bien los ingredientes y asegúrate de lo que estás comprando.

Evita los pasillos centrales de los supermercados:

Normalmente, todos los supermercados están distribuidos de igual manera. Los productos naturales están en los extremos y los productos procesados invaden el centro del supermercado. Si evitas pasar por estos pasillos centrales, no sólo te ahorrarás la tentación de echar productos al carro que no son buenos para tu salud, sino que además al no comprarlos, estarás reduciendo el ticket de la compra.

Evita los productos de impulso (los que están al lado de las cajas), ya que no suele haber muchos productos saludables.

Normalmente encontrarás chocolates, chicles, galletas, maní, y ese tipo de cosas. Evita la tentación de llevarte esto a casa. Si lo haces, no solo será bueno para tu salud, sino también para tu bolsillo.

Cocina tú misma.

Cuando preparas tus propias comidas tienes más control de los ingredientes que usas al cocinar tus alimentos, algo que no sucede en un restaurante.  Evita comer demasiado en la calle e intenta que la mayoría de tus comidas sean hechas en casa.

No a las bebidas azucaradas.

Por lo general, bebidas como gaseosas, tés o jugos procesados suelen tener altas cantidades de azúcar y son más caros que el agua. Acompaña tus comidas con agua, tés naturales o infusiones herbales.

Elige alimentos que sean versátiles.

Aguacate, huevos, vegetales, tomate son algunos ejemplos de comidas no costosas y saludables, que puedes usar con diferentes recetas.

Lleva la comida al trabajo

Tal vez no tengas tiempo para cocinar todos los días, pero una buena idea es preparar una porción más en la cena para que sobre y la puedas llevar al trabajo. Evitarás tener que ir a las opciones que hay a tu alrededor, te salvarás de pagar bastante y comerás algo hecho por ti. Además de que comer fuera sale por una fortuna, la comida no es del todo confiable y saludable.                                                     

Debemos decirle “ADIÓS” al mito que “comer saludable es muy caro”.

Muchos piensan que la comida saludable es cara, pero esto no es del todo cierto. Claro hay ingredientes que suelen ser costosos, pero también existen buenas opciones para comer sano y ahorrar algunos pesos.

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