Esta semana se levantó la cuarentena total, las personas con quiénes he conversado tienen sentimientos encontrados. Por un lado se siente bien que no haya restricciones de días y horario, pero por el otro, debemos guardar prudencia a la hora de salir.

Por Rodsella Aragundi – @aragundipsicologa 

A estas alturas todos están conscientes del uso de las mascarillas, el correcto lavado de manos, la precaución que debemos tomar en la distancia física. Pero emocionalmente, nos podemos sentir diferentes al salir y al estar ante esta nueva forma de socializar con las personas.

Como seres humanos necesitamos el contacto físico, la mirada del otro para sentirnos entendidos y para conectarnos. Si bien es cierto no podemos mirar nuestras sonrisas, nuestros ojos hablan y el tono de voz es importante a la hora de poder transmitir el mensaje que queremos dar.

Tolerancia

Puede ser frustrante cuando tratamos de conectarnos y no nos sentimos entendido, y es que en ocasiones a veces oímos, más no escuchamos. Puede pasar que en vez de mantener la escucha activa, lo que hacemos es responder. Esto pasa especialmente cuando nuestra opinión o nuestro punto de vista se siente «atacado». Aquí entra una herramienta valiosa, la tolerancia. La tolerancia es el respeto por los pensamientos y acciones de terceros cuando resultan opuestos o distintos a los propios.

¿Cómo cultivamos la tolerancia?

Es algo que necesita trabajarse siempre, constantemente estamos expuestos a experiencias que van a poner a prueba nuestra capacidad de tolerar. Si tenemos en mente, que la experiencia de los demás, no necesariamente son iguales a la mía, podemos partir a ponernos en la posición de las demás personas. A entender de que cada uno nos relacionamos en base a nuestras propia historia personal.

A veces el simple hecho de ofrecer al otro un poco de empatía, hace una gran diferencia. El ofrecer una sonrisa a través de nuestra mascarilla, una palabra cálida que demuestre nuestras buenas intenciones puede desarmar.

Comunicación asertiva

Durante estos tiempos la tolerancia ha sido bastante díficil de encontrar, no se trata de defender violentamente nuestros derechos ni mucho menos, callarlos. Hay una forma de poder transmitir nuestro punto de vista, sin hacer sentir al otro mal. La comunicación asertiva es la que permite que se pueda decir mis sentimientos, pensamientos de manera respetuosa, clara, directa y sobretodo sin herir o perjudicar a los demás. 

Cuando tenemos presente que hay otras mentes diferentes a las nuestras, apreciamos que hay diferencias que nos hacen únicos. Y allí es donde podemos apreciar la individualidad de cada persona. En muchas ocasiones, aprendemos de los demás, si nos damos el chance a escucharlos.

Por esto te brindo recomendaciones para que el proceso de la nueva normalidad, pueda ser de manera tranquila y sin estrés:

  • Mantener una escucha activa, con atención plena a la conversación. Si te surge alguna duda, no interrumpas pero trata de aclararla cuando sea tu turno.
  • Evitar juzgar o imponer nuestras ideas; o a veces ofrecemos ayuda demasiado rápida sin tener toda la información.
  • Al dar tu opinión, ten presente de no descalificar el comentario. Aunque no estes de acuerdo.
  • A veces toca negociar, encontrarse en el medio para resolver alguna dificultad. Esto puede ayudar cuando estamos teniendo problemas de comunicación con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo con quienes compartimos.

Hemos pasado por una situación sin precedentes, estamos volviendo a adaptarnos a nuestra normalidad. El practicar la tolerancia hacia el prójimo y mantener una comunicación asertiva son importantes para cuidar nuestra salud mental y emocional.