¿De casualidad has visto a varias mamás haciendo un reto donde dejan por algunos minutos a sus niños solos frente a un bowl lleno de sus golosinas favoritas, a ver si aguantan la tentación, mientras ellas regresan y les dan el OK?

Por Melanie Paredes – @soymerakipanama

Pues, te contamos que esta vez, no tiene nada que ver con un reto de YouTubers ni Tiktokeros. Este experimento fue creado por el psicólogo Walter Mischel y llamado “El Experimento de la Golosina”.

Tal vez las mamás no conozcan de este experimento, que fue hecho para niños entre cuatro a 6 años de edad, y tenían que esperar 15 minutos sin abalanzarse sobre las golosinas, permanecer en la silla, para así obtener un premio, RACIÓN DOBLE DE GOLOSINAS.  Sino podían esperar, tenían que conformarse con lo que estaba dispuesto en el bowl, ni una golosina más.

Aunque no lo creas, este estudio esta directamente vinculado con la demora en la gamificación (recibir la recompensa) y nuestra capacidad de tener auto control.

Después de 40 años, tiempo en que se le dio seguimiento a este experimento,  Mischel con su equipo contactaron por correo a los padres de niños y les realizó un cuestionario, además se incluyó a los docentes de estos niños, comprobando toda la información con otras fuentes confiables.

Los resultados demostraron que un gran porcentaje de los niños que pudieron esperar se convirtieron en jóvenes con buenas relaciones interpersonales, alta autoestima, altos niveles académicos, más responsables, sin problemas con la autoridad, mostraron bajo consumo de alcohol, bajo índice de problemas alimenticios.

En otras palabras, estos niños se convirtieron en adultos capaces de proponerse metas a largo plazo y alcanzarlas, habían alcanzado niveles de educación elevados, y mantenían mejor aptitud para mantener vínculos estrechos.

Posteriormente, en 1990 Mischel con otros científicos estudiaron los cerebros de aquellos “niños”, y se demostró que su cerebro tenía más actividad, específicamente en el área prefrontal del córtex, encargada del pensamiento creativo y control de la conducta.

Un estudio más reciente, demostró que la demora en la gamificación a los 4 años, esta asociada con un menor Índice de Masa Corporal a los 30 años.

En fin, lo que parece un reto como cualquier otro que vemos en las redes sociales, tiene una base científica que nos muestra la otra cara de la moneda.

Este es un gran ejercicio que podemos seguir trabajando con nuestros hijos, sobre todo en esta era en que con la tecnología nos enseña muy rápido la inmediatez, y muchas veces hasta ni nosotros mismos, como adultos, somos capaces de esperar.  Eduquemos hijos que quieran recorrer el camino, disfrutando cada paso que los lleve a la cima.

Aquí hay un vídeo sobre el tema.