Si quieres los tips microondas de los 5 «Ataques o agresiones» típicas en el hogar que se han normalizado… Y que ojo están en tu  “normalidad” del día a día, entonces; puedes ir directo a la última parte de este artículo y captar rápidamente el arquetipo y la recomendación de mejora.

Para comprender la violencia “normalizada”, resumiré la historia de Erika. De manera espontánea nos brinda una ventana al mundo violento normalizado de muchos hogares.

Discusiones de Parejas

Por Ani Rodríguez – @proideha

Erika se despierta muy temprano en la mañana, es una mujer muy organizada. Aprendió sus rutinas desde muy pequeña cuando debía llegar al colegio a las 7:00am. La movilización desde su casa le tomaba a sus padres o al transporte al menos una hora.

Esa costumbre no la ha perdido y pareciera que es positiva para su rutina. Al final tiene muy bien fijado eso de que “al que madruga Dios lo ayuda”. Así como ese patrón de conducta Erika siente que su vida está muy bien organizada. Sin embargo, siente mucho estrés, incluso momentos de vacío y depresión. Como una balanza buscando detenerse para definir un peso que no se detiene en todo el día y no logra estar en paz.

Al terminar el día acostada en cama, pasada las 11:00pm agotada y con la sensación que no logró todo lo que debía. No compartió el tiempo “de calidad” que quería con sus hijos, no le dio tiempo de realizar ejercicios. Ni de hablar de banalidades junto a su esposo y una copa de vino tinto del cual adora (al esposo y al vino pues…). En fin, un cumulo de cosas que “debería” y quería haber hecho y no pudo.

Siendo su último dialogo interno esas insatisfacciones. Seguidas de los pendientes el día siguiente que no está muy feliz de realizar porque siente que debe estar realizando otra cosa que le diera más sentido y en la que se sintiera más feliz y en paz con su vida.

Cuando la interrumpe en ese dialogo, Santiago de ocho (8), para recordar que debía comprar materiales para su clase virtual del día siguiente en la mañana, ocasionando la reacción de molestia interna en ella, por la interrupción del momento, en el que creía que estaba “descansando” en medio de su dialogo de revisión del día y programación del día siguiente.

Problemas de Parejas

Esa molestia va más allá, le respondió con una respiración fuerte y desagrado a su hijo. Sin gritar pero de manera firme le llamó la atención fuerte indicándole que siempre olvidaba decirle estas cosas. Le dijo que se fuera a dormir que ella resolvía e internamente sintió culpabilidad por no ser una madre organizada y no haber revisado las actividades de la semana de Santi; además de sentir que su esposo no se involucraba lo suficiente con la educación de los niños.

Lo cual no dejó de sancionar, inmediatamente que él saliera de la ducha y se acostara divinamente a su lado con una sonrisa de calma y paz dispuesto a disfrutar el descanso de la faena de su día. Señalando bruscamente luego que él intentara acariciarla,  retirando su mano y reprochando “la vida es fácil para quien no se involucra…” A lo cual él no entendió nada y simplemente pensó que no era un buen día para Erika y lo dejó así sin chistar ni decir. Es decir ignorando un ataque o reacción que ya había experimentado antes y simplemente se pasaba con el tiempo, hasta que el humor volviera a la normalidad.

Entonces ¿Dónde está la violencia o el ataque aquí?

Vamos a conceptualizar e identificar los diferentes esquemas emocionales que cada uno vivió. Y claro, que repercuten en cómo interpretamos nuestro mundo interior y en definitiva experimentamos la sensación de FELICIDAD o INSATISFACCIÓN en nuestro cerebro, osea en nuestra vida.

“Ataque: Acción violenta o impetuosa contra alguien o algo para hacer daño, destruir o derrotar. Puede considerarse también, un hecho o dicho a través del cual se critica con fuerza a una persona, una organización, una idea, etc.”

Niña Molesta

5 ataques o agresiones típicos en el hogar que se han normalizado

AutoCastigo:

Esa sensación de culpa por no hacer los “deberías” externos impuestos y a los que tu mente subconsciente se somete sin ver que puedes crear tus condicionamientos desde la conciencia. La acción violenta o el ataque es contra ti mism@.

Si has tenido este tipo de dialogo en el que sientes que no puedes, que no eres suficiente, que debiste haber hecho más e incluso sentir peso, porque otr@s han hecho tal o cual y tú no.

Empieza por identificar eso que quieres hacer y no has podido. Valora si realmente lo quieres hacer, tiene significado para ti y tu vida. O lo quieres hacer para satisfacción de otros.

Continúa tu revisión, si ya filtraste lo que quieres 100% y aún no lo has hecho. Identifica que puedes hacer diferente, que aún no has incorporado en tu rutina. Muchas veces es cuestión de organización. Lo más importante que realmente quieras hacer eso.

Ausencia de rutinas de felicidad:

Tener muchas cosas que hacer no es ser productivo es estar ocupado y muchas veces ese tiempo invertido está alejado de lo que realmente quieres hacer en tu vida. En este caso el ataque o agresión a la estructura familiar.

Dentro de tu día a día están las tareas a través de las cuales inviertes tu tiempo. En las que tu desarrollo profesional te permite autosostenerte, si está unido a tu pasión puedes entender la dicha de vivir unido a tu propósito de vida. Si aún no estas allí es parte del camino de autodescubrimiento personal.

Que es importante que cada miembro del hogar tenga su rutina en la que se encuentren sus deberes, su descanso, el tiempo del autocuidado (higiene, comida, etc), su diversión, su momento social, sus proyectos personales, su actividad física, y los demás que definan como fundamentales en vida en familia.

Tu rutina de felicidad es esa, en la que haces en tu día a día cada actividad y la disfrutas. La tienes clara y la vives sin estrés, porque cualquier cosa que ocurra la puedes abordar y resolver.

Falta de conexión:

Ruptura Familiar

Hablas para atacar o para intercambiar ideas. ¿Realmente escuchas? Sucede en muchas ocasiones que transmitimos ideas y queremos que sean validadas inmediatamente y a un cien por ciento (100), sin dar tiempo a que la otra persona entienda, pregunte y complemente. Y si lo hace hay una sensación que no te escuchan. Generando incluso ataques verbales con frases “es que no me entiendes” “repites lo mismo, de decir eso otra vez” “vete yo resuelvo” “otra vez con esto”.

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Si alguno en tu casa repite algo que ya se habló, pues entonces, no quedó claro el mensaje inicial o al menos no se validó porque alguien no se sintió escuchado.

Si alguno en casa se queda callado y sin interés por la reacción de la otra persona, esperando que las cosas se resuelvan solas, no se está conectando y allí se está atacando o agrediendo la unión familiar.

Atacar la unión de los seres más cercanos

Es de las agresiones que más duelen en el interior de cada persona, nuestro cerebro requiere validación social. Sentirse seguro y parte de un grupo.

¿Qué puedes hacer? Fija una reunión semanal de encuentro familiar, en la que cada uno hable de lo que experimentó a nivel personal con todas sus actividades. Sin juicio, sin ofender y sin sentirse ofendidos. Hablar de cómo se sintieron en cada uno de los días. Si esta pudiera ser una actividad diaria y la hagas en los desayunos o las cenas de manera espontánea es una buena forma de mantener la conexión.

Y no hablo del típico interrogatorio de policía al que se han acostumbrado algunos padres o parejas:

Padre: ¿Cómo te fue en la clase virtual?

Hijo: Bien

Padre: ¿Qué aprendiste en la clase?

Hijo: Ehhh, fracciones

Padre: Ok.

 

Esposa: ¿Cómo te fue en el trabajo hoy?

Esposo: Bien

Esposa: ¿Qué hay de nuevo en el trabajo?

Esposo: Ehhh, nada

Esposa: Te enteraste que fulana….

Esposo: ummmm.

Esposo: Viste en la noticia…..

 

Hagamos más conexiones reales

¿Qué te está costando en este momento?, entonces opinemos todo de cómo pudiera resolverse. Todas las opiniones son válidas y el debate está siendo con tu entorno más sincero y el que te quiere más.

¿Qué te gustaría hacer que aún no has hecho?

Cómo podemos armar un plan para hacerlo y todos opinan sin juicio y con respeto sobre las vías de llevarlo a cabo.

¿Qué problema ocurrió hoy, qué incomodidad hubo?

Cómo se puede mejorar eso, desde una forma diferente de hacerlo.

Conectemos desde posibilidades constructivas y formemos relaciones desde la íntima conexión del ser.

Muchas familias se están atacando y dividiendo en rutinas paralelas, está muy bien tener rutinas individuales, sin embargo atacamos nuestro hogar cuando tomamos comportamientos que nos aíslan.

Que luego se repite en otros entornos de desenvolvimiento.

Así que te reto a mejorar estos tres aspectos y me cuentes como cambia tu dinámica familiar.

Hasta la siguiente habilidad!

Ani Rodríguez
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