A lo largo de cuatro décadas de trayectoria, Lucía Méndez se ha ganado un lugar en el corazón del público, pues la famosa ha incursionado con éxito en las películas y telenovelas, donde fungió como la protagonista más solicitada en la década de los 80, además de su carrera en la industria musical, en la que llegó a cantar temas de éxito, incluso algunos escritos especialmente para ella por figuras de la talla de Juan Gabriel y el recién fallecido Armando Manzanero.

Méndez además ha alternado en los sets de grabación con personajes tan importantes en el entretenimiento como María Félix, Valentín Trujillo, Anthony Quinn y Dolores del Río, por lo que su relación con famosos de alto nivel ha sido del conocimiento público, tal es el caso del romance que sostuvo con Luis Miguel hace varios años, a finales de la década de los 80.

En una entrevista para el locutor Yordi Rosado en su canal de YouTube, la actriz de telenovelas como El extraño retorno de Diana Salazar y Amor de nadie recordó cómo fue su primer encuentro con El sol después de una presentación en Estados Unidos donde ambos acudieron.Cuando Luis Miguel cortejó a la actriz, ya era famoso en México con sus discos infantiles (Foto: Archivo)Cuando Luis Miguel cortejó a la actriz, ya era famoso en México con sus discos infantiles (Foto: Archivo)

Estaba yo en un festival en Miami, cantando, y como a la 1 de la mañana me tocó la puerta, yo con los pelos parados. Yo canté con Raúl Velasco y no me acuerdo si él cantó también”, dijo.

“Entonces le dije: ‘Por favor, me estoy durmiendo’. Para no hacer el cuento largo, me estuvo platicando y todo, pero no pasó nada, porque yo lo veía como un chavito. Me dijo que tenía 20 y yo 30, y dije: ‘Le llevo 10 años, que flojera’”, recordó la intérprete.

Luego del primer encuentro, donde “ni un beso” hubo entre ambos personajes, el cantante comenzó a cortejar a Lucía, quien para aquella época ya era una estrella famosa en México: “Me empezó a buscar, a llamar, a pretender. Era muy espléndido; me daba regalos, pero algunos no los recibí. La que vivió muy de cerca todo fue Pati Padilla, que en ese momento era mi relaciones públicas”.

“Llegó un momento en que Luis Miguel era tan amable, tan guapo, tan atento, tan todo, que sí caí. Anduvimos como 3, 4 meses y yo me sentía rara, porque le llevaba aparentemente 10 años y no era así: él tenía 17, me engañó porque me dijo que tenía 20”, señaló.Lucía Méndez alternó con grandes personajes del medio, como Juan Gabriel y César Costa (Foto: Instagram @luciamendezof)Lucía Méndez alternó con grandes personajes del medio, como Juan Gabriel y César Costa (Foto: Instagram @luciamendezof)

La actriz admitió que al lado del cantante de Por debajo de la mesa y Suave vivió momentos divertidos, pues ambos eran juguetones y pensaban “más o menos igual” pese a la diferencia de edades.

“Hacíamos guerra de palomitas; un día se estaba dando un baño en el jacuzzi, se inundó el departamento y a cubetazo limpio a sacar el agua; íbamos al cine todos disfrazados; un día me tomé 3 tequilas y andaba yo alegre, y quería cantar El rey… yo tenía 30, pero mi madurez era de 25, y él tenía 17 pero en su cabeza tenía 25, tenía muchas cosas que ya había vivido”.Lucía Méndez es uno de los rostros más conocidos de la televisión mexicana (Foto: Instagram)Lucía Méndez es uno de los rostros más conocidos de la televisión mexicana (Foto: Instagram)

Lucía destacó que pese a su corta edad, Luis Miguel ya pensaba como un hombre maduro: “Ya no era un niño de 17 años ingenuo. Era muy inteligente, muy maduro para sus 17 años y yo creo que él empezó a vivir muy temprano. Como que congeniábamos porque era muy inteligente, nos llevábamos muy bien y nos divertíamos.

Su mejor momento y mi mejor momento. Son besos que puedo dejar guardados. Yo no me enamoré tanto de él porque siempre consideré que no era correcto, siempre tenía ese juicio de decir ‘No está bien’ y eso fue lo que me sacó adelante. Y conocí a Pedro (Torres) y dejé a Micky”, agregó.

Editora de Así Soy Mujer, licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Descubrió que escribir es un arte y es un medio hacia la felicidad. "Cuando expresas lo que sientes te abres a un mundo que no conoces, pero que tiene corazón y que necesita de información creativa, original y que transmita emociones".