Foto: Claudio Schwarz | @purzlbaum
Foto: Claudio Schwarz | @purzlbaum

las redes sociales son hoy para los negocios, lo que hace unos años atrás era la TV para las grandes marcas.

Este 2020 definitivamente ha sido un sube y baja de emociones, aprendimos mucho de nosotros mismos. Este auto reconocimiento, de la mano de la necesidad de buscar nuevas iniciativas para generar ingresos, crearon un boom de emprendimientos y negocios.

Por Daisy Serracin – @daisyserracin

Y si me preguntan ¿Si tengo un negocio, tengo que tener INSTAGRAM? Esta sería mi respuesta: depende del negocio, pero no podemos negar que ayuda mucho.

Ok, profundicemos un poco.

Entendamos que:

1. Instagram no lo es todo

Aplicable también a la vida misma, porque sabemos que es plataforma cada vez más competitiva y demanda mucho tiempo la creación de contenido que sea valorado por el algoritmo.

Más allá de esto tenemos que tener en cuenta el hecho de que Instagram es una parte de un todo. Según el modelo de negocio, esta plataforma tendrá o no mayor relevancia en la estrategia general.

En un mundo ideal, lo principal que debes tener es una página web, con dominio propio. Todo lo que pongas en tu página será siempre tuyo, mientras que lo que generes en redes sociales, no del todo. Entiendo que esto no siempre es posible, pero si has empezado un emprendimiento o negocio, encamínate a esta meta.

Es cierto que Instagram cambió dándole prioridad a la sección de compra, hasta tenemos la posibilidad de crear una lista de deseos (Wishlist), pero adivina… esta sección de activa (primero en FB y luego IG) si tienes tu tienda en una página web.

Existen muchos emprendimientos que venden sus productos de manera orgánica con post normales, y lo que hacen es pagar publicidad para llegar a más personas que puedan estar interesados en sus productos. Esto está muy bien, pero siempre toma en cuenta la posibilidad de dar un paso más que beneficie el crecimiento de tu negocio.

2. Instagram es un canal de comunicación y ventas con el que te puedes apoyar al inicio, pero debes pensar más allá.

Instagram es un excelente canal de comunicación. Tuve la oportunidad de estudiar producción de televisión y con los años he migrado a los contenidos digitales. Y les puedo decir con mucha seguridad que las redes sociales son hoy para los negocios (grandes o pequeños), lo que hace unos años atrás era la TV para las grandes marcas. ¿En qué sentido? En exposición y divulgación.

Antes la TV era la única forma de difundir audiovisualmente lo que se vendía, pero por lo costoso que era, esta oportunidad solo la aprovechaban los negocios que ya habían generado las ganancias suficientes como para destinar presupuesto a estos medios.

Ahora esa posibilidad se ha democratizado y en general, cualquier persona tiene la posibilidad de subir a la red un video de un artículo, decir que está a la venta y en efecto te lo compren; sin necesidad de tener un local, sin necesidad de que todos tus vecinos se enteren que el negocio es tuyo y sin tener que pagar dinero para que tu producto “se vea en alguna parte”. Pongo esta última frase entre comillas, porque sabemos que Instagram cada vez es más quisquilloso para mostrar nuestras publicaciones. Pero ese es otro tema.

Se volcó tanto el panorama de difusión de publicidad en los medios, que las grandes marcas ahora invierten más en sus redes sociales y páginas web, que en lanzar una campaña por televisión. Ojo, no es que lo hayan dejado de hacer del todo, pero ya no se desviven por estar en tele (a menos que sea el Super Bowl o el Mundial de Fútbol), ahora quieren estár en el celular de cada persona.

Sería muy tonto no aprovechar esta súper herramienta que nos da la oportunidad de difundir nuestra marca y sus productos.

3. Las ventas no dependen únicamente de tener una cuenta de redes sociales, pero puede ayudar mucho.

No pretendas crear una cuenta de Instagram y que las ventas se generen solas, ¡olvídate de eso!

Tienes que tener claro cuál será tu proceso de venta.

En las redes das a conocer el producto, sus funciones, etc, y puede que a alguien le llame la atención lo quiera comprar.

Ahí inicia otro proceso, ver si es el producto en efecto funciona, si realmente cumple el objetivo o suple alguna necesidad. Aquí también implica que tengas un buen sistema de atención al cliente, si la gente tiene dudas, si necesitan asesoría.

Luego debes pensar en los siguiente:

  • Cómo puedo hacer para que esa persona que ya compró, siga siendo cliente (ventas recurrentes).
  • Cómo llegarles a esas personas que no saben que mi negocio existe (nuevas ventas).
  • Qué otros productos o servicios alineados al existente, puedo ofrecer para generar más valor en mi oferta (up selling).

Todo esto y muchos aspectos más forman parte de un plan de negocios, donde Instagram solo es un punto más. Esto es lo más importante de todo, tener en cuenta que no es un acto de magia (como dice mi querida Mayuly), es trabajo y enfoque que se proyecta en lo que publicas tanto en las redes, como en tu web. En decir, instagram es parte de una estrategia completa. Y el contenido que generes puede alimentar varios canales, dependiendo de formatos, pero esto le vemos luego en otra publicación.

Espero les haya gustado estos tips y para cualquier consulta, no dudes en escribirme en mi página web daisyserracin.com o a mi Instagram @daisyserracin, ¡nos leemos en la próxima!

Soy Daisy Serracín, profesional del área audiovisual, especializada en Marketing Digital. Mi emprendimiento se trata de realizar fotografías y videos para promoción de productos y servicios que se promocionan por medios digitales. De igual manera realizo asesorías personalizadas para crear flujos de trabajo en la creación de contenido para web y redes sociales. Me apasiona mi profesión, estoy casada pero aún no soy madre. Escribo de fotografía y emprendimiento. Tres de sus cualidades: Creativa, jovial y responsable Siguela en su instagram: @daisyserracin