La cuarentena cambió nuestro sentido de socialización; sin duda alguna desde que inició todo este tema ha quedado claro que la forma en cómo nos relacionamos con los demás, ya no será la misma. Es imperativo ser conscientes de los cambios no sólo físicos, sino también psicológicos que ha dejado la pandemia a su paso.

Anna Converso – @avantipsicologia

Los largos períodos de tiempo confinados, han dejado huellas en la población. A algunas personas el estar aislados, les sirvió para darse cuenta de que son seres asociales, y que se sienten a gusto compartiendo poco o nada con los demás, y eso está bien. Sin embargo, a otras personas les aterraba la idea de no poder socializar con familia, amigos, o conocidos.
Lee también: 7 tips para ser más amables en tiempos de covid19 
Una vez que nos han permitido salir, nos hemos dado cuenta de que socializar ahora requiere un esfuerzo extra. Ya no es tan sencillo. Ya un gesto no es tan visible, y una sonrisa, difícil de ver.
Ahora nos preocupamos de que el otro no se acerque tanto, esté bien cubierto, y se vea sano, para sentir que podemos establecer una conversación con él.
Todo esto deja claro que la cuarentena cambió por completo nuestro sentido de socialización.
 
Ahora percibimos la socialización como un evento posiblemente estresante, tedioso, riesgoso, pero que de una u otra forma es necesario. Dependerá de las destrezas sociales que tengamos, para poder vivir la nueva normalidad, siendo responsables con nuestra salud, pero también recordando que somos seres biopsicosociales.
 
El modelo biopsicosocial  es un modelo o enfoque participativo de salud y enfermedad que postula que el factor biológico (factores químico biológicos), el psicológico (pensamientos, emociones y conductas) y los factores sociales, desempeñan un papel significativo de la actividad humana en el contexto de una enfermedad o discapacidad.

Si te gustó esta nota, sigue a Anna en su Instagram aquí: @avantipsicologia