La naturaleza del cabello también va cambiando a lo largo del tiempo, tal y como ocurre con el resto del cuerpo. Sin embargo; su envejecimiento y nuestra preocupación sobre ello no tiene tanta trascendencia si lo comparamos con la piel o el estado de la musculatura. Además de las canas, que no deja de ser un cambio estético sin mayor trascendencia; nuestro cabello se va debilitando año tras año. Pierde luminosidad, densidad, volumen y grosor, se torna mucho más seco, crece menos y se cae más. Todos ello, en cambio, tiene solución.

Tu cabello envejece y te decimos qué hacer para evitarlo

Las causas del envejecimiento capilar no sólo se suscriben a los años, aunque si es el principal factor. Con la edad, disminuye la circulación sanguínea en el cuero cabelludo provocando que las vitaminas y oligoelementos necesarios para el cabello lleguen en menor cantidad. Es por eso que el pelo se vuelve más fino y quebradizo. Los trastornos hormonales (especialmente con la llegada de la menopausia), el estilo de vida (alimentación, estrés, rutina de cuidados…) y otros factores externos como el sol y la contaminación también pueden influir en el envejecimiento capilar.

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Expertos afirman que nuestra alimentación ha tenido un papel protagonista, ya que es la principal fuente vitamínica para mantener una estructura capilar fuerte; y de que está demostrada la incidencia del estrés sobre el envejecimiento, hay que evitar someter al cabello a tratamientos muy agresivos que deterioren la fibra capilar como las decoloraciones o el abuso de las herramientas de calor sin protección y protegerlo de los rayos solares y la contaminación, que resecan el cabello, lo vuelven más frágil e incluso sensibiliza el cuero cabelludo y puede provocar irritaciones.

6 Pasos para evitar el envejecimiento capilar:

cabello envejece

  1. Elegir una rutina capilar adecuada a la naturaleza del propio cabello sin olvidar cómo está el cuero cabelludo. Si se ha observado debilidad, pérdida de densidad y volumen, es recomendable utilizar, al menos una vez a la semana, un champú o algún producto que fortalezca el cabello.
  2. La rutina debe incluir, además del champú, productos que hidraten como las mascarillas (que se deben usar al menos dos veces a la semana). Las cremas de peinado, además, facilitan el peinado evitando su rotura.
  3. Cepillar a diario el cabello: ayuda a estimular la circulación sanguínea y eliminar los cabellos muertos.
  4. Fundamental aplicar un protector térmico antes de utilizar el secador o las planchas para evitar los daños que ocasionan las herramientas de calor.
  5. Realizar un masaje capilar una vez a la semana, antes de lavarlo, para estimular la microcirculación y ayudar a potenciar los tratamientos posteriores.
  6. Tomar complementos alimenticios como complemento a la dieta, que debe ser rica y variada con abundancia de frutas, verduras, legumbres, cereales, etc. Estos alimentos proporcionan las vitaminas y oligoelementos que el cabello necesita para seguir creciendo fuerte y sano. Y dejar los suplementos para momentos puntuales.